Especialistas en extracción de cocinas de brasa en Granollers

Cómo trabajamos, con qué producto y qué queda documentado cuando el equipo se marcha del local.

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Técnico de limpieza de extracción de cocinas

Una empresa dedicada solo a la extracción de cocinas

Trabajamos únicamente campanas, conductos, turbinas, filtros y plenums de cocinas profesionales, y esa dedicación exclusiva es la que permite entrar en un asador de Granollers sabiendo ya lo que vamos a encontrar antes de abrir el primer registro.

El día a día son parrillas de carbón, hornos de leña, planchas de esmorzar y cocinas de menú del Vallès Oriental, con instalaciones que van de la campana mural con seis metros de conducto a la salida por cubierta de una finca del Centre. Cada una pide un plan distinto, y ese plan se decide mirando la instalación, nunca aplicando el mismo protocolo a todas.

Lo que nos enseñó el hollín de las parrillas

La especialidad de la casa llegó por acumulación. En una comarca donde el esmorzar de forquilla y el asador de fin de semana forman parte de la vida diaria, la mayoría de los avisos venían de locales con brasa. Ahí se vio que el protocolo estándar —proteger, desmontar filtros, pulverizar producto— se quedaba corto, porque el desengrasante sobre carbonilla la convierte en pasta y multiplica las horas.

Cambiamos el orden, metimos una fase seca completa antes de tocar ningún líquido y el resultado dejó de dar problemas. Hoy es como trabajamos toda cocina de carbón, y se lo explicamos al cliente para que entienda por qué la visita dura lo que dura.

Cómo preparamos cada limpieza en un local de Granollers

Las cocinas se ven una a una. Antes de dar una cifra medimos los metros de conducto, contamos los registros que hay y los que faltan, subimos a ver dónde está la turbina y por dónde se accede a ella, y valoramos el espesor del depósito con una simple espátula. De ahí sale un presupuesto cerrado y una franja horaria que respeta el servicio del local.

En un asador esa medición cambia bastante el cálculo, porque la fase seca puede llevarse la mitad de la jornada y conviene que el hostelero lo sepa antes de firmar nada. Usamos producto homologado para superficies en contacto con alimentos y aspiración de filtro absoluto, de modo que el hollín se recoge en circuito cerrado y no acaba posándose sobre la plancha ni en las estanterías del office.

Lo que queda por escrito cuando el equipo se va

Cada intervención se cierra con un informe: fotografías de antes y después de la campana, los filtros, cada tramo de conducto abierto, la turbina y los plenums, el producto empleado y la fecha propuesta para la siguiente visita. Es el documento que el local archiva en su plan de higiene y el que reclama la compañía de seguros cuando toca justificar el mantenimiento de la extracción.

Si en la visita aparece algo que no toca limpiar —una junta abierta, un filtro deformado por el calor, un tramo de conducto sin aislar— también queda anotado con su fotografía, para que el hostelero decida con la información delante. Puedes ver el alcance del trabajo en servicios, los municipios donde llegamos en zonas y pedir una visita desde contacto.

2fases: hollín en seco y desengrase después
6meses entre limpiezas en cocina de brasa
UNE 100165norma de referencia del mantenimiento
1informe fotográfico por intervención

Nuestro punto de partida: el hollín del carbón

La idea con la que salimos cada mañana cabe en una frase, y tiene que ver con lo que pasa dentro del conducto de un asador cuando nadie lo abre durante tres años. Lo demás son consecuencias de eso.

Misión

Que un asador de Granollers pueda encender la parrilla cada mañana con el conducto limpio, el tiro comprobado y el mantenimiento documentado.

Visión

Ser el equipo al que llaman las cocinas de brasa del Vallès Oriental cuando el hollín deja de ser un detalle y pasa a ser un problema de tiro.

Criterios con los que entramos en cada cocina

En la limpieza de campanas casi todo se juega en decisiones pequeñas: si se moja o no el hollín, si se abre un registro más, si se lava el rodete dentro o fuera de la cubierta. Estos son los criterios con los que las tomamos en cada cocina del Vallès Oriental.

El orden antes que el producto

En una parrilla, mojar el hollín cuesta el doble de horas y deja el acero peor. Primero seco, después alcalino: es la decisión que más se nota al día siguiente.

Se abre lo que haga falta

Si el conducto no tiene registros, se abren y se sellan con tapa atornillada. Un tramo que no se ve no queda limpio porque el presupuesto no lo mencione.

Cifra cerrada tras la visita

Se mide, se cuenta y se sube a la cubierta antes de dar un número. Así el hostelero sabe lo que va a pagar y nosotros lo que vamos a encontrar.

Todo queda fotografiado

El trabajo pasa dentro de un tubo, así que se documenta punto por punto. Las fotos son del local y le sirven ante el seguro y ante la inspección.

Qué documento queda tras limpiar una campana de brasa

Un trabajo dentro de un conducto no se ve cuando termina, así que tiene que quedar documentado. Al cerrar la intervención entregamos las pruebas de lo que se ha hecho y con qué, y así queda archivado para el plan de higiene del local.

Certificado de limpieza

Documento con el alcance de la intervención, los elementos tratados, la fecha y la periodicidad recomendada, listo para archivar en el plan de higiene del local.

Producto homologado

Desengrasantes alcalinos aptos para superficies en contacto con alimentos, con ficha técnica disponible para la auditoría de APPCC del establecimiento.

Informe con fotografías

Antes y después de campana, filtros, cada tramo de conducto abierto, turbina y plenums, más las incidencias detectadas en la instalación.

Producto homologado para uso alimentarioInforme fotográfico de cada puntoTrabajo fuera del servicioReferencia UNE 100165

Lo que también se pregunta sobre limpieza de campanas industriales en Granollers

¿Cuánto cobran por limpiar una campana extractora?

Cobramos por la instalación completa y la cifra se cierra después de la visita.

Lo que la mueve hacia arriba es casi siempre el acceso: una turbina en cubierta a la que se llega por escalera de gato, un conducto que cruza dos plantas de una finca del Centre o un tramo sin registros que hay que abrir y volver a sellar.

Lo que la mueve hacia abajo es la frecuencia: en una parrilla revisada cada seis meses el hollín todavía se levanta con cepillo, y eso son horas menos que en una que lleva tres años acumulando capa sobre capa.

¿Cómo limpiar el tubo de la campana extractora?

El tubo es donde el hollín viaja más lejos, así que se trabaja por tramos y desde los registros. Se abre cada uno, se pasa cepillo rotativo del diámetro del conducto, se recoge lo desprendido con aspirador de filtro absoluto y solo entonces se aplica desengrasante en el horizontal, que es donde la grasa condensa.

El vertical se hace de arriba abajo para que lo que cae termine en la bandeja de recogida. Al acabar se mira con espejo y cámara y se vuelven a sellar los registros, que quedan marcados para la siguiente visita.

¿Cada cuánto hay que limpiar la campana de un asador?

Una cocina de brasa ensucia más rápido que una de fuegos y el intervalo se acorta. Con la parrilla encendida a diario, y más en los locales de Granollers que sirven esmorzars de forquilla desde primera hora, el conducto pide intervención cada seis meses y los filtros una revisión bastante más seguida.

En cocinas de horno eléctrico o plancha el año suele bastar. La referencia técnica es la UNE 100165 y el criterio práctico es el espesor del depósito: pasados los dos milímetros, toca.

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